Si valoramos la altitud, la extensión, los usos del suelo y los
bienes naturales, el Parque Natural de Aralar se encuentra en una
de las áreas montañosas más importantes del País Vasco. Situado
al sudeste de Gipuzkoa, este Parque limita con la parte navarra
de la misma sierra y es una referencia paisajística de primer orden.
Cimas tan conocidas como Txindoki o amplios pastizales de altura
con presencia de monumentos megalíticos, son de enorme interés
para el montañero. Varios recorridos de la Federación de Montaña
están balizados como itinerarios montañeros y, así mismo,
existen conexiones peatonales entre áreas con equipamiento recreativo.
En el puerto de Lizarrusti, el Parketxea consta de centro de información
y albergue.
Las cimas del Txindoki, el Ganbo, el Putterri, el Autza, el Irumugarrieta
o el hayedo navarro, así como el santuario de San Miguel
y una favorable situación estratégica respecto a zonas urbanas próximas
(tanto en Gipuzkoa como en Navarra) contribuyen a que, esta sierra,
se encuentre en las posiciones que encabezan el ranking de las más
frecuentadas.
El acceso al Parque
Los accesos públicos al Parque se distribuyen en dos grandes
sectores:
1. El área de Ataun. Accesible desde la carretera Lazkao/puerto
de Lizarrusti, centrada en torno al Centro de Acogida de Lizarrusti.
2. El resto del Parque. Accesible desde la carretera Ordizia/Alegia,
cuya puerta al Parque sería el conjunto Abaltzisketa/Larraitz y
el de Amezketa/San Martín.
La fauna
En el Parque Natural de Aralar existen 147 especies de vertebrados.
Es posible ver sobrevolar zonas ganaderas al buitre leonado, al
alimoche, al quebrantahuesos y al águila real. Cerca de los cursos
de agua hay especies como el visón europeo y el Desmán del Pirineo
mientras que, en los bosques, abundan los corzos y los jabalíes.
El patrimonio arqueológico y arquitectónico
Aralar ha sido cuna de numerosas leyendas y mitos. La aparición
del Arcángel San Miguel a Teodosio Goñi en el siglo VIII, Mari y
su cueva en el Txindoki, la Dama del Putxerri, los gentiles y la
llegada de Kixmi, son conocidos episodios mitológicos localizados
en esta sierra. Don Joxe Mª de Barandiaran (1889-1991), natural
de Ataun, recopiló muchas de estas leyendas, además de investigar
los numerosos yacimientos arqueológicos de Aralar, donde se encuentran
catalogados 30 dólmenes, 15 tómulos, 7 monolitos, 2 cromlechs y
13 cuevas.
En épocas históricas, la antigua calzada de Munoa y los restos del
castillo de Ausoko nos hablan de un pasado comercial y guerrero.
Los restos de las minas de Arritzaga y el tren forestal de Lizarrusti,
los molinos y ferrerías, recuerdan la actividad industrial que bullía
en el Parque hace unas décadas, en una época en la que cuadrillas
de leñadores, carboneros y pastores permanecían durante meses en
la Sierra.
En los núcleos rurales que bordean el parque existe una arquitectura
rural (caseríos, casas-torre y casas solariegas) y religiosa (ermitas
e iglesias) de gran interés. Entre estas últimas destaca la ermita
de San Miguel, situada en el corazón de la Sierra, en ámbito navarro,
desde donde cada 2º domingo de Agosto se conduce la imagen del Santo
en peregrinación hasta la gipuzkoana localidad de Igaratza.