Ciencia-religión
en Barandiarán
|

Ya
lo dijo Bacon, antes de ahora: "Un poco de filosofía aparta
de la religión, mucha filosofía, vuelve a ella".
La inmensa mayoría de los mortales, por gracia o por desgracia
de la influencia de los actuales medios de difusión, ya no es
ignorante absoluta, sino que alcanza un nivel cultural y de talento
"adquirido" de, digamos, unos pocos puntos; puntos que corresponderían
a esa "poca filosofía" de la frase baconiana. Siendo
así que cualquiera queda tan tranquilo echando por delante que
"la ciencia ha tumbado a la religión"; que "la
religión no es compatible con la ciencia". Y, así,
cualquier "xaxiletrado" del montón se atreve a opinar,
pretendiendo ahondar en las mayores profundidades metafísicas.
Claro está que, esos "pocos puntos", no dan más
de sí.
¡Qué caso tan distinto, por otra parte, el del humilde
"apaiza" de Ataun, don José Miguel Barandiarán!
El sí que estaba en posesión de esa "mucha filosofía"
de la que hablaba el inglés Bacon: los diez puntos -no más
por que no caben- y precisamente en Antropología, Etnología,
Paleontología...; ciencias de las más directamente referidas
al hombre, si las hay. Así en él -y seguimos con la
"lógica" de Bacon- la compatibilidad y la más
perfecta simbiosis entre Ciencia y Religión, se han dado con
la mayor naturalidad, sin que aquella impidiese a don José
Miguel sentarse a diario, noche tras noche, a la mesa del "sukalde"
de su caserio de Ataun para repetir cincuenta veces el "Agur
María, graziaz betea...", junto a su fiel y ya anciana
sobrina, además de no dejar un solo día de celebrar
su misa fervorosamente.
Y
no se diga que se trata de un caso raro de simbiosis religioso-científica.
Pues ahí tenemos bien cerca -a solo siete años antes de
nuestro antropólogo euskaldún- al también antropólogo,
filósofo y paleontólogo y a la vez jesuíta francés
Teihard de Chardín, descubridor del "sinántropo"
y principal contribuyente a la ahora consagrada "teoría de
la evolución".
¡Eskerrikasko,
don José Miguel! Los euskaldunes le somos deudores en grado sumo
porque nos ha puesto "en bandeja" nuestro pasado, tan oscuro
antes de su sabia e incansable labor. Pero más es aún la
deuda que con usted tenemos los cristianos en general, por habernos demostrado
que la ciencia, cuando es profunda y auténtica, resulta perfectamente
compatible con la religión que nos legaron nuestros padres: Kristautasuna.
|