entre ausencias
y toscas ocurrencias, fijo mi mirada en el portátil que manejo
y reparo en el sinfín de posibilidades que me ofrece este capacitado
Macintosh. Si un proceso creativo va unido a técnicas y herramientas,
veo importante observar la oferta tecnológica del momento,
para trabajar con los mejores recursos. Con ellos disminuyo la discordancia
entre la inmediatez con la que las ideas se forman en mi cerebro y
el tiempo que necesito para su representación visible; llevo
frescura a mis resultados y posibilito un uso más creativo
de mis recursos naturales.
el diseñador de hoy ya no puede prescindir
de un ordenador. Este asombroso artilugio es, sin embargo, insensible
a lo que pueda representar un hecho artístico y no creará
por mí. He explicado cómo lo he usado para hacer realidad
una idea pero...¿cómo llego a esa idea? Sin más
pretensión que la de provocar cierta reflexión, intentaré
abocetar algo en este sentido.
creo en el Artista/diseñadorGráfico.
La condición del diseño de referirse a un producto,
no lo inhabilita para el Arte, porque lo artístico no está
en el tema; está en la manera de tratarlo -observemos
que la historia del Arte se explica a través de los estilos-.
hay corrientes que defienden que el diseño
requiere de códigos de comunicación visual estudiados
y objetivistas, y que la utilización de claves personales inherente
a la subjetividad del Arte, crearía confusión si se
utilizaran en el diseño gráfico.
valoro
mucho las enseñanzas de escuelas cercanas a esto, pero solo
como contribución a una posterior comprensión -válida
también a priori- de algunos procesos que ocurren tanto en
diseño como en Arte. Ceñirse a ellas supondría
cerrarse a posibilidades más brillantes, por más profundas
y adaptables a los constantes cambios de una sociedad. Si el Arte
debe ir por delante de esas enseñanzas descubriendo nuevos
códigos, en sus maneras está la posibilidad de la más
ajustada respuesta. Por otro lado, las personas no somos tan diferentes
y la subjetividad del Arte supone una búsqueda interna de saberes
universales que, lejos de confundir, permiten una comunicación
más conectada con la humanidad. El diseño no tiene por
qué ceñirse a una comunicación más somera
si no se decide así. Sus resultados dependen del profesional
y de su actitud ante las circunstancias.
creo posible
un proceder que no suponga de antemano más límites que
los que intuyo en el carácter efímero de la razón
del hombre ante lo infinito del saber. Pienso en el universo, en la
memoria colectiva, en la cuántica, en la relación entre
el poder y la inteligencia... El Arte es un medio para conocer y,
si no se puede enseñar a ser un genio -éste se da o
no se da-, sí se puede hablar de lo relacionado con los procesos.
llegar a tener consciencia
de los límites que nuestra razón impone, supone que
fuimos honestos y nos premia con la humildad. Honestos para enfrentar
lo que no interesaba ver y humildes por haberlo visto. Incluso, permite
sentir a Dios siendo fieles amantes de la razón. Esto me lleva
a pensar en que el ser justo, el respetar, la integridad, el intentar
entender, la inteligencia, el no caer en miserias por cobardía...,
son actitudes necesarias para caminar hacia alguna verdad y deben
formar parte del trabajo personal de un artista/diseñador.
Porque buscamos la verdad. Y ésta, no se encuentra a través
de vulgares y distorsionadoras artimañas propias de la traicionera
y ciega maldad; se encuentra a través de la valentía
para enfrentarse a los hechos con justa voluntad y sereno equilibrio
propia de una consciente bondad. El Arte se acerca a la verdad de
algo, a través del intento del artista de un acuerdo con su
idea de la belleza. Busca esa idea en su propio interior y descubrirla
conlleva inteligencia y buena voluntad.
descubriremos
la verdad a través de nuestro reconocimiento de lo bello siempre
y cuando consigamos ser en nuestros análisis, justos, honestos,
valientes, íntegros...;cuando nos crezcan las alas por buenos
y aprendamos a volar por haber entendido la importancia que tiene
el intentarlo.
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